Pierre Levy divide el libro en tres: Definiciones, Propuestas y Problemas.
En la primera parte define el desarrollo de la cultura digital como un híbrido inseparable de entornos de materiales electrónicos y entornos simbólicos digitales que comprenden la inmensa gama de informaciones y contenidos digitalizados que residen y circulan en los entornos materiales (bases de datos, protocolos, programas, textos, hipertextos, imágenes, sonidos, vídeos, hipermedia, aplicaciones, portales.. ) así como el mismo desarrollo de todo tipo de programas, recursos y tecnologías informáticas,etc.
La cibercultura propicia la creación de una ·inteligencia colectiva", una comunidad de usuarios que no solamente se dedican a recopilar información, sino que construyen, crean, comparten, opinan, debaten, sugieren, formando así el universo cibercultural de forma emprendedora y armoniosa, más participativa, informada y colaborativa.
También se incluyen los agentes y los colectivos de investigadores, técnicos, diseñadores, programadores, gestores, proveedores, empresarios, interpretadores, reguladores, legisladores, etc., que forman parte de los diversos sistemas culturales que mantienen y desarrollan la cultura digital en su conjunto, comunidades y redes virtuales, asociaciones, universidades, centros de investigación y empresas hasta En el ámbito de la cultura digital, se consideran los sistemas de las TIC digitales como sistemas tecnológicos, los hipertextos como sistemas simbólico culturales y las llamadas comunidades virtuales como sistemas sociales, pero en realidad todos ellos constituyen, respectivamente, sistemas culturales en el sentido de complejos socio-técnico-culturales.
Es entendida como la totalidad de las redes que han surgido y han sido configurados decisivamente por los impactos de las nuevas TIC digitales, la cultura digital abarca más allá de los sistemas, prácticas, entornos y medios culturales simbólicos (como los directamente relacionados con la información. la comunicación, el conocimiento o la educación) y se extiende prácticamente por todos los ámbitos de la sociedad digital.
La cibercultura está ligada a lo virtual de dos maneras: Directamente, la digitalización de la información puede ser asimilada a una vitalización. Los códigos informáticos inscritos en los disquetes o los discos duros de los ordenadores -invisibles, fácilmente copiables o transferibles de un nudo a otro de la red- son casi virtuales puesto que ellos son casi independientes de las coordenadas espaciotemporales determinadas. En el seno de las redes digitales, la información está evidentemente alguna parte, en un soporte dado, pero está también punto de la red donde se la pedirá.
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De los procesos y de las redes, pasamos a las competencias y a los argumentos que las gobiernan, más virtuales aún. Los soportes de inteligencia colectiva del ciberespacio se multiplican y establecen sinergias entre las competencias. Del diseño a la estrategia, los argumentos están alimentados por las simulaciones y los datos puestos a su disposición por el universo digital.
Ubicuidad de la información, documentos interactivos interconectados, telecomunicación recíproca y asíncrona de grupo y entre grupos: el carácter virtualizador y desterritorizador del ciberespacio hace de esto el vector de un universal abierto. Simétricamente, la extensión de un nuevo espacio universal dilata el campo de acción de los procesos de vitalización.
El correo electrónico y Las conferencias electrónicas
En un sistema de conferencia electrónica, los mensajes no están dirigidos a personas como los correos electrónicos, sino a temas y a subtemas. Por otra parte, los individuos que entran en contacto a través de una conferencia electrónica también pueden generalmente comunicarse a través del correo electrónico clásico, de persona a persona. Algunas mensajerías y conferencias electrónicas no funcionan más que en redes especializadas de grandes empresas o en redes ofrecidas por ciertos servicios comerciales.
La inteligencia colectiva se da cuando un grupo humano cualquiera sólo tiene interés en constituirse en comunidad virtual para ponerse en contacto con el ideal del colectivo inteligente, más imaginativo, más rápido, más capaz de aprender e inventar que un colectivo inteligentemente dirigido. El ciberespacio es quizá sólo el indispensable desvío técnico para alcanzar la inteligencia colectiva.
La Nueva relación con el saber
Nuevas formas de acceso a la información: navegación hiperdocumental, caza a la información mediante motores de búsqueda, exploración contextual, mediante tarjetas dinámicas de datos.
Nuevos estilos de razonamiento y de conocimiento, tales como la simulación, verdadera industrialización de la experiencia del pensamiento, que no tiene que ver ni con la deducción lógica ni con la inducción a partir de la experiencia.
A partir de ahora, se requieren dos grandes reformas de los sistemas de educación y de formación. La aclimatación de los dispositivos y del espíritu del AAD (aprendizaje abierto ya distancia) en el cotidiano y en el ordinario de la educación. El AAD explota ciertamente algunas técnicas de la enseñanza a distancia, incluyendo los hipermedias, las redes de comunicación interactiva y todas las tecnologías intelectuales de la cibercultura. Pero lo esencial reside en un nuevo estilo de pedagogía, que favorece a la vez los aprendizajes personalizados y el aprendizaje cooperativo en red. En este marco, el enseñante ha de convertirse en animador de la inteligencia colectiva de sus grupos de alumnos más que en un dispensador directo de conocimientos.
La segunda reforma concierne al reconocimiento de las adquisiciones, si la gente aprende en sus experiencias sociales y profesionales, si la escuela y la universidad pierden progresivamente el monopolio de la creación y de la transmisión del conocimiento, los sistemas de educación públicos pueden al menos darse la nueva misión de orientar los recorridos individuales en el saber y contribuir al conocimiento del conjunto de los saberes adquiridos por las personas, incluidos los saberes no académicos
Entre los nuevos modos de conocimiento generados por la cíbercultura, la simulación ocupa un lugar central. En una palabra, se trata de una tecnología intelectual que demultiplica la imaginación individual (aumento de la inteligencia) y permite a los grupos compartir, negociar y refinar modelos mentales comunes, cualquiera que sea la complejidad de estos modelos (aumento de la inteligencia colectiva).
Incluso los sistemas expertos (o sistemas con bases de conocimientos), tradicionalmente catalogados bajo la rúbrica «inteligencia artificial», deberían ser considerados como técnicas de comunicación y de movilización rápida de las destrezas prácticas en las organizaciones más que como dobles de expertos humanos. En la web, todo está en el mismo plano. Y sin embargo todo es diferente. No hay jerarquía absoluta, pero cada sitio es un agente de selección, de apreciación o de
Jerarquización parcial.
El Ciberespacio, la ciudad y la democracia electrónica
Una política voluntarista de parte de los poderes públicos, de colectividades locales, de asociaciones de ciudadanos y de grupos de empresarios puede poner el ciberespacio al servicio del desarrollo de regiones desheredadas explotando al máximo su potencial de inteligencia colectiva: valoración de las competencias locales, organización de las complementariedades entre recursos y proyectos, intercambio de saberes y experiencias, redes de ayuda, participación acrecentada de la población en las decisiones políticas, abertura planetaria a diversas formas de peritajes y de Colaboración, etcétera.
Economía del conocimiento aprendizaje cooperativo, Computer Supported Cooperative Learning o CSCL).
La «realidad virtual», en el sentido más fuerte del término, designa un tipo particular de simulación interactiva, en la cual el explorador tiene la sensación física de estar inmerso en la situación definida por una base de datos. El efecto de inmersión sensorial se obtiene generalmente gracias al uso de un casco especial y de guantes de datos, la realidad virtual es del orden de la entrada y de salida.
El problema que para Pierre Levy representa internet y su afán totalizador que provoca el acceso a un caudal de información tan vasto como inmanejable, contrario al medio masivo como es la televisión donde los canales clásicos han conseguido imponer un mensaje único a la totalidad de televidentes.
Internet es un "universo sin totalidad", un sistema cuasi social donde tiene cabida todo tipo de conocimiento, pero que no se impone bajo ningún criterio.